La población española ha aumentado alrededor de un 38% desde 1975 hasta 2022: se ha pasado de un país con 34,2 millones de habitantes a otro de alrededor de 47,5 millones, pero este aumento de la población no se nota en todas las zonas por igual. Durante estos años, en los que el país ha sufrido una revolución económica, amplias regiones del país se han visto afectadas por movimientos migratorios de gran calado desde las zonas rurales hasta las grandes ciudades. La España despoblada hace referencia a aquellos territorios que han perdido habitantes entre 1950 y 2019 y que, además, tienen una densidad poblacional inferior a la media nacional. Es decir, que el número de habitantes por kilómetro cuadrado esté por debajo al conjunto del país. Existen 23 provincias que cumplen ambos requisitos y sobre los que la Política de Cohesión de la UE actúa para favorecer su desarrollo. En su amplia mayoría son territorios interiores: dos provincias de Galicia (Lugo y Ourense); las nueve provincias de Castilla y León, las dos de Extremadura y las tres de Aragón; La Rioja; cuatro provincias de Castilla La Mancha (Guadalajara, Cuenca, Albacete y Ciudad Real); y dos provincias de Andalucía (Córdoba y Jaén). En total son 23 regiones que suman 296.718 kilómetros cuadrados, un 58% del territorio nacional. Estas 23 provincias tienen en total 8.202.000 habitantes. Esta cifra supone un 17,2% respecto a la población total, según los datos de 2019 del Instituto Nacional de Estadística (INE).

En las últimas décadas, las zonas rurales de Aragón han experimentado un preocupante declive demográfico. Los jóvenes a menudo abandonan estas áreas en busca de oportunidades en entornos urbanos, lo que ha llevado a un envejecimiento de la población en las zonas rurales. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la población total de Aragón es de 1.349.306 habitantes, y más del 50% de ellos reside en la ciudad de Zaragoza. Esto se traduce en una densidad de población de 27,42 habitantes por kilómetro cuadrado, colocando a Aragón solo por delante de Castilla y León, Castilla-La Mancha y Extremadura en términos de densidad poblacional.
El fenómeno de la despoblación comenzó hace décadas, con la migración de las áreas rurales a las ciudades en la segunda mitad del siglo pasado. A pesar de los esfuerzos para frenar esta tendencia, los municipios rurales siguen perdiendo población frente a las áreas urbanas y los centros comarcales. En la última década, entre 2011 y 2021, aproximadamente el 77,4% de los municipios aragoneses (731 de 948) han experimentado una disminución en su población, según los datos del censo del INE.
Esta problemática afecta en gran medida a la provincia de Teruel, donde el 84,7% de los municipios han visto una disminución en su población, lo que representa 200 de los 236 municipios en total. En la provincia de Zaragoza, el descenso poblacional ha afectado al 77,1% de los municipios (226 de 293), mientras que en Huesca la cifra es del 69,3% (140 de 202).
La tendencia hacia la concentración de población en áreas más grandes y urbanas, conocida como “metropolización”, también se refleja en Aragón. Solo el 11,2% de la población vive en municipios con menos de mil habitantes, mientras que el 70,6% reside en municipios con más de 10,000 habitantes. La ciudad de Zaragoza alberga al 51,2% de la población aragonesa.
En términos de crecimiento poblacional, durante este período, Huesca experimentó el mayor aumento, con un 2,59%, pasando de 52,031 habitantes en 2011 a 53,377 en 2021. Teruel también registró un aumento del 0,67%, de 35,660 a 35,898 habitantes, mientras que Zaragoza tuvo un aumento más modesto del 0,49%, de 678,115 a 681,430 habitantes.
Sin embargo, en general, las tres provincias de Aragón muestran un saldo negativo en su población total. La provincia de Teruel es la más afectada, con una disminución del 6,22%, pasando de 143,162 habitantes en 2011 a 134,259 en 2021. La provincia de Huesca también experimentó una disminución, aunque más leve, del 0,87% (de 225,962 a 223,995 habitantes), al igual que la provincia de Zaragoza, que tuvo una pérdida del 0,17% (de 975,385 a 973,684 habitantes).
En los últimos diez años, 37 municipios aragoneses han perdido más del 30% de su población. De estos, 18 son de la provincia de Zaragoza, 16 de la provincia de Teruel y solo tres del Alto Aragón. Algunos municipios más grandes han experimentado un crecimiento poblacional, como Fraga (un 3,96%), Utebo (un 3,46%) y Jaca (3,84%), mientras que otros han disminuido, como Calatayud (un 6,56% menos), Tarazona (4,21%), Alcañiz (2,44%) y Barbastro (0,27%). En las áreas mineras, municipios como Andorra (con una disminución del 10,68%) y Utrillas (7,39%) también han visto una reducción en su población. La crisis en la industria del calzado en la comarca del Aranda ha impactado en Illueca (con un 15,43% menos) y Brea de Aragón (13,45%).
En el área metropolitana de Zaragoza, se destaca el crecimiento poblacional en el eje de la carretera de Teruel. Cuarte de Huerva es el sexto municipio de España con mayor crecimiento poblacional, con un aumento del 34,72%, pasando de 10,209 residentes en 2011 a 13,754 en 2021. Le sigue de cerca Cadrete, con un crecimiento del 31,46%. Además, en los municipios oscenses de Monflorite-Lascasas, Salas Bajas y Campo, se ha observado un crecimiento significativo del 40,39%, 35,42% y 34,94%, respectivamente.
Más información: Casa Caída. Recurso para conocer la despoblación y evolución demográfica de las últimas décadas en todo Aragón, desarrollado por Jorge Aznar. Entre otros datos, la aplicación permite conocer la distribución de la población en Aragón, la evolución de cada municipio, la edad media de los habitantes y el salo vegetativo (el resultado del número de nacimientos menos el número de fallecimientos).
Consulta en el siguiente enlace las zonas en riego de despoblación de Castilla La Mancha
https://retodemografico.castillalamancha.es/deducciones-fiscales-pueblo-pueblo
En 2021, Castilla y León vio cómo su población disminuía en 10,499 personas, alcanzando un total de 2,372,640 habitantes según el Padrón. Mientras tanto, en todo el país, la población aumentaba un 0.2%, llegando a 47,475,420 habitantes.
Los datos de Eurostat muestran que la densidad de población en Castilla y León es baja en comparación con la media nacional, con apenas 25.6 habitantes por kilómetro cuadrado, y algunas áreas como Ávila, Burgos, Palencia, Segovia, Zamora y Soria tienen incluso menos, con solo 8.7 habitantes por kilómetro cuadrado. Por otro lado, León, Salamanca y Valladolid superan esa media regional, pero aún registran densidades por debajo del promedio nacional.
El 30.9% de la población de Castilla y León vive en las cuatro capitales que tienen más de 100,000 habitantes: Burgos, León, Salamanca y Valladolid. Mientras tanto, el 18.5% de los habitantes vive en alguno de los 2,011 pueblos de la región que tienen menos de 1,000 habitantes. Más de tres quintas partes de los municipios de Castilla y León están en riesgo de despoblación, lo que significa que 1,402 de los 2,248 núcleos poblacionales ocupan el 63.34% del territorio pero solo albergan al 9.59% de la población de la región.
La mayoría de la población de Castilla y León, casi dos tercios, vive en áreas urbanas, que incluyen 65 localidades con más de 30,000 habitantes o una densidad de población superior a 100 personas por kilómetro cuadrado. Estas localidades representan solo el 2.9% del total de municipios y tienen una población que no llega al 4% del total de habitantes urbanos del país.